Tengo que reconocer que me considero una persona muy afortunada. No sólo por haber tenido el honor de haber sido invitado a visitar Hinckley, ni tampoco por haber sido la primera persona ajena a la empresa y el primer no periodista que prueba (mañana) una Rocket III Roadster (bueno, honor compartido, que conmigo hay un alemán). Soy afortunado porque todo ha sido gracias a vosotros, que sois los que habéis conseguido que EL CLUB TRIUMPH, así, con mayúsculas, sea algo grande. Lo suficiente como para que Triumph haya considerado que merecemos ser invitados a la presentación de un nuevo modelo. Y quien sabe si será la última...
Para que os hagáis una idea, nos están tratando exactamente igual que a la prensa especializada (ayer estuvo la española), y tengo que reconocer que lo están haciendo muy bien, marketing obliga, claro. En fin, que va por vosotros.
Bueno, vamos a lo importante, que para eso he venido hasta aquí: las cervezas muy bien, gracias. A ver si no cómo van a estar si el bar es este (está en el hotel):


Detalle de una lámpara del techo (lo rojo es el aire acondicionado haciendo de pinza de freno):

Pero antes nos enseñaron la fábrica. Dicen que es la más moderna de Europa: si la construyeron después del incendio y desde entonces no se ha construido ninguna otra, pues debe ser verdad. Ciertamente, se ve muy nueva. Y grande, muy grande. Entrad en Google Earth, teclead Hinckley Triumph Motorcycles y podréis verla desde el aire. Son varios edificios, nosotros hemos estado en la Factory 2. Aquí tenéis la prueba:


El colega es el alemán. Ha venido de un foro de Rocket de Alemania y Austria. Cuando me entere de cual os pongo el enlace (es que habla muy raro). Sólo le entiendo cuando dice “biar”, que eso ya sé lo que es.
Tras una breve presentación con la historia moderna de Triumph a cargo de (se me ha olvidado, a ver si lo pregunto mañana), nos pusimos en marcha. Unas recomendaciones sobre medidas de seguridad, tapones para los oídos y p’a dentro.
Pudimos ver al detalle la cadena de montaje y sus diferentes líneas: chasis, motores, electricidad, suspensiones, etc. Me llamó mucho la atención el hecho de que se fabrican todas las motos a la vez. Quiero decir, que hay dos líneas de montaje de motor y chasis que confluyen en una que termina de hacer el resto de la moto. Pues bien, cuando salen acabadas, aparecen una Thunderbird, 3 Street Triple, 2 Tiger (por poner un ejemplo). Explicaron que lo hacen así para romper la rutina en los trabajadores, de forma que se reduzcan los errores involuntarios que aparecerían si estuvieran siempre haciendo exactamente lo mismo. Es curioso ver que, como cada moto usa herramientas diferentes, los trabajadores tienen pegatinas en los útiles para saber cual tienen que usar en cada momento.
Antes de seguir, confirmaros que es cierto que hay una planta de fabricación de Triumph en Tailandia, pero, según creí entender, y que me corrija TriumphEspaña si me equivoco, sólo se limita al montaje. Todos los motores salen de Hinckley preparados para ser colocados. Y que cuando compras una, lo mismo te toca una fabricada en Asia que en Europa, que los controles de calidad son exactamente los mismos y que, por eso, las motos son exactamente iguales independientemente de donde se hayan fabricado. En todo caso, si nos invitan y hay que hacer un esfuerzo para ir a Tailandia a ver si es verdad, pues se va, ¿o qué?.
Para desterrar dudas, tengo que confirmar (porque lo he visto con estos ojitos que se ha de comer la tierra y lo he preguntado), que todos los motores se hacen en Hinckley, excepto la fundición, que se hace en una empresa externa.
La pieza llega en bruto, en fábrica la limpian y comprueban (mediante tecnología lasernoséqué y ultrasonidos o algo así) que el bloque no presenta poros o taras; de ahí pasa a la fase de mecanizado donde hacen las camisas de los pistones y todo el mecanizado interno y externo (donde rectifican la culata y todo eso, vamos). De ahí unos se van a Tailandia y el resto pasa a la cadena de montaje donde le incorporan todas las tripas (cilindros y demás) y después se coloca en el chasis. Previamente se le añade algo de aceite y se comprueba que todo gira correctamente dándole unas vueltas al cigüeñal muy despacio. Luego, tras poner la fontanería, se coloca en el chasis y se le pone la instalación eléctrica. Sigue la cadena de montaje donde se terminan colocando el resto de piezas. Lo único que no se coloca son los asientos y la batería, que es misión del concesionario (y los espejos de las más anchas y la cúpula de la Tiger, para que entren en las cajas). Aleatoriamente, algunas son apartadas, arrancadas y probadas para comprobar que todo va bien.
Finalmente se mete cada una en su cajita y se envía a una nave donde me dijeron que había thuosand y thousand de ellas. Impresionante: una nave con un montón de filas y cada fila una altura de unas ocho o nueve cajas, creo. Los que hayáis estado en un Ikea cogiendo los muebles en el almacén os podéis hacer una idea de lo que digo: parecido pero todavía más altura.
Como dato interesante, cada una cuenta con un código de barras mediante el cual se puede saber quien ha sido el operario que le ha colocado cada cosa, o el que ha montado el motor, o el que la ha pintado.
No pudimos sacar ni una foto del interior de la fábrica por motivos de espionaje industrial, pero Triumph nos ha dado unas cuantas fotos que cuando tenga un rato iré poniendo. Lo que se ve en esas fotos es exactamente lo mismo que yo vi. No hay trampa ni cartón.
Por cierto, que había tres motos tapadas que no nos quisieron enseñar (atentos al salón de Milán, dijeron). Ni tras zumbarnos cientos de cervezas abrieron la boca, y creedme que lo intenté, ¿eh? (pss, pss, pude ver una llanta trasera de aleación y parte de un escape ¿una Tbird con motor más pequeño?...). Lo que sí dijeron es que van a sacar modelos nuevos en breve (no sé, no sé, pero ¿se notaba cierto olor a Tiger 675 en el ambiente…?). No tengo ni idea, pero puestos a hacer cábalas, las apuestas iban en ese sentido, ¿no?.
Tras la visita nos dieron otra pequeña charla, esta vez acerca de la Rocket, de lo que representa la moto para la marca, los cambios con respecto a la anterior, aspectos técnicos y todo eso que veréis en las revistas la semana que viene. La charla ha corrido a cargo de Simon Warburton, Product Manager de Triumph (un alto cargo, vamos) el que sale en el video de la Rocket. Un tío muy majo y que habla castellano muy bien, mejor que yo inglés, que no tengo ni idea. Por cierto, que me ha dicho que el que conduce la Rocket en el video, un tal Kevin, iba a venir mañana con nosotros pero que no ha podido ser. Una pena, porque le iba a enseñar un par de cosas… para hacer con la moto, que ya os veo venir.
Mañana es el gran día, a la noche os contaré más. Sólo sé que tendré durante unas 3 horas una Roadster para mí solito… Y que igual ni llueve, que no sé yo, porque hoy a la tarde estaba lloviznando.
Y aquí tenéis la primeras fotos NO OFICIALES de la susodicha:


Mañana os enseño la "mía".
Hasta entonces, besitos para las chicas. Para vosotros no, golosones.